Querides lectorxs y colaboradorxs, ¡Tenemos nueva convocatoria! El sistema será nuevamente completando el formulario (que más abajo encontrarán) aunque recuerden que si ya publicaron en Oropel no es necesario el formulario, basta con que nos envíen un correo. Seguimos no aceptando cuentos, porque de cada 15 que nos llegan, terminamos
Textos: (Auto) teoría crítica – Por McKenzie Wark – Traducción de Rodrigo Zamorano Spoiler – Por Martín Cinzano Los Rubios, veinte años de errancias y rebeldías – Por M. Laura Lattanzi Poemas de Patricia Galvão – Traducción de Javiera Hernández El resto se imagina. Un recorrido virtual por la casa
“Al llevar comida a casa en invierno” Camino cuesta arriba a través de la nieve con dificultad la bolsa de papel café con la despensa equilibrada al borde de mi estómago, pesada, mis brazos se estiran y convierten en puro tendón para cargarla. ¿Necesitamos esta bolsa de
Para Carol J. Clover, el cine de horror alberga connotaciones de género fácilmente evidenciables: el monstruo suele estar codificado como masculino, mientras que la víctima generalmente se codifica como femenina. Dario Argento lo dice muy directamente: “Me gustan las mujeres, especialmente las que son bellas. Tienen buen rostro y figura,
A comienzos de los años sesenta, en parte gracias a la gran migración de artistas e intelectuales europeos durante la guerra, Nueva York había desplazado a París como centro cultural. Los museos locales poseían las mayores colecciones de arte de vanguardia y en Broadway figuraban a diario presentaciones con elencos
¿Acaso algo ha cambiado con la errancia? ¿La errancia me ha cambiado? Respondo: “Sí”. En primer lugar conocí una ilimitada felicidad, quizá mayor que en ningún otro momento, posiblemente mayor que nunca, más que en otros viajes, tal vez. aún mayor que en África, que recorrí desde el cabo hasta
Dijo Abuela sin remilgos: si mi vida dejara una huella en la tierra como los pasos regulares de un animal en el campo sería redonda Madre afirmó sin desdén: si mi paso por la Tierra fuera un dibujo como el que hace un niño al volver de sus vacaciones tendría
Noche de Reyes es una típica comedia shakesperiana que centra su comicidad en las equivocaciones, en el fracaso de las tentativas que los personajes principales ponen en juego para lograr sus objetivos amorosos, pero por sobre todo en lo absurdo que nos resulta –aunque también allí podamos identificarnos– el origen
Hice muchas cosas a lo largo de mi vida y recurrí a diversos instrumentos: la pintura, las artes gráficas, la publicidad, la televisión, el cine, la fotografía, el video, la poesía. Incluso, hice teatro. Y podría agregar otras en la lista. Por ejemplo, en un momento dado de mi existencia
Habitó una vez este mundo una rana. Solía sentarse en el pantano a comer mosquitos, y cada primavera armaba un alboroto croando con todos sus amigos. Y allí se habría pasado el resto de su vida —siempre y cuando no se topara con una garza—, de no ser por algo
“Un ser extraordinario, algo paceña de corazón, alemana en cada hueso y, por contradictorio que parezca, aimara de alma”. Con estas palabras ha descrito a Blanca Wiethüchter el escritor Jorge Patiño, y parecen precisas al dar cuenta de la mixtura de talantes, o espíritus, que conviven en la escritura de